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Lo condenaron a nueve años de cárcel por el abuso de su propia hija

Los hechos ocurrieron en Bariloche, pero la niña habló años después cuando se mudó al Alto Valle. La pena fue acordada y aún no está firme. El acusado sigue libre y no puede salir del país.

Un hombre domiciliado en Bariloche fue condenado a cumplir 9 años de cárcel por violar su propia hija, cuando tenía apenas 5 años de edad.

La pena surgió de un acuerdo entre las partes, luego de que el tribunal compuesto por Marcelo Gómez, Guillermo Baquero Lazcano y Julio Sueldo lo declarara culpable por unanimidad.

El acusado, identificado como JARS, todavía no irá a prisión porque la sentencia no está firme y el fallo aún puede ser recurrido. Su abogado defensor Elio Gallardo había pedido la absolución y anticipó que accionará en ese sentido. Mientras, el padre deberá cumplir pautas de conducta.

Los hechos juzgados se remontan al invierno de 2016 en la ciudad cordillerana.

La pareja se había separado en medio de denuncias de violencia de género y acordaron la tenencia compartida, por lo que la niña pasaba los fines de semana con su papá. En esas circunstancias la atacaba. En una oportunidad la desnudó y le hizo sexo oral. En otra le introdujo un dedo en la vagina. Encima la amenazó diciéndole que si contaba algo “mataría a su mamá".

La niña comenzó a manifestar cambios en su conducta que alertó a su madre y a su abuela. Notaba que volvía ojerosa con frio, hambre, descompuesta con muchos vómitos. Decía que le dolía la vagina y la vio irritada. Pensó que era falta de higiene y se lo reclamó al hombre. Además, la menor se negaba a ir con él y realizaba dibujos sexualizados en el jardín de infantes al que concurría. La maestra le sugirió que buscara ayuda y la llevó a una psicóloga, pero no tenía dinero para seguir pagándole.

La mujer habló con la chiquita y le contó que su primo, también menor de edad, le daba besos en la boca. Pero sospechaba que algo más le estaba sucediendo e hizo una primera denuncia. En su declaración en cámara Gesell, la víctima solo habló de los besos del primo y nada dijo de la madre. Esa causa no prosperó y fue archivada.

Posteriormente la mujer se mudó con la niña a Cipolletti, y en 2019 tras una entrevista con una psiquiatra, contó lo que le había hecho el padre, por lo que la madre volvió a presentar otra denuncia, que dio inicio a la investigación.

El juez Gómez, en el voto rector, consideró probado los hechos calificados como "abuso sexual gravamente ultrajante agravado por el vinculo".

Desestimó el argumento de la defensa, que expuso que la denuncia fue en represalia por los conflictos de pareja y que hubo animosidad por parte de la ex pareja y su madre.

En tanto que consideró creíble el testimonio de la niña y que si bien relató lo sucedido años después, explicó que lo hizo cuando se sintió contenida y libre del miedo a que el padre atacara a la mamá. Sostuvo que lo expresado por ella fue “el pilar de la acusación” y que estuvo “corroborado por otras pruebas”. Mencionó en este sentido los informes de profesionales que indicaron que estuvo despojada de fabulación o mendicidad. También valoró lo dicho por la madre, la abuela y docentes de la chiquita.

Acuerdo de pena

La fiscal Rocío Guiñazú Alanis; la defensora de Menores Alicia Merino y el defensor particular Elio Gallardo llegaron a un acuerdo para imponerle 9 años de prisión de cumplimiento efectivo, pena que fue aceptada por el acusado. Las partes consideraron que el mínimo de la figura delictiva es de 8 años y el máximo de 16, pero que al intervenir un Tribunal Colegiado el límite era 12 años de prisión. A ellos le sumaron para definir el monto que RS no tiene antecedentes y que siempre estuvo “a derecho y su comportamiento ha sido respetuoso”.

Las partes también consensuaron medidas cautelares que el acusado debe cumplir: tiene que presentarse cada 15 días en una comisaría no precisada para informar de su domicilio actual y su número telefónico. También tiene prohibido salir del país hasta tanto quede firme la sentencia. Este punto lo incluyeron porque tiene familiares en Chile. Aclararon que si necesita viajar deberá solicitar autorización al Tribunal.

Dijo que nunca la tocó

Antes del cierre de la audiencia en la que lo declararon culpable, RS hizo uso de la palabra y culpó a su ex pareja. Dijo que ella lo odia por las cosas que le dijo la madre y que “le llenó la cabeza que él le pegaba”.

Aseguró que ella le dijo “que lo iba a hacer sufrir por donde más le duele” y resaltó que “a su hija jamás la tocó”, ya que “es todo para él”.