A pesar de que el hecho se remonta al 2011, la última testigo escuchada por las partes brindó detalles importantes como fue el arribo de una moto y detrás, un patrullero. La acción se desarrollaba en la ex estación de servicio de Fernández Oro y derivó en una pelea entre Molina y el conductor de la moto. La mujer no fue precisa en relación al número de involucrados pero sí recordó muy bien que "un bebé se iba a la ruta, estaba llorando y lo levanté".
El niño era hijo del hombre que peleaba con el policía y en apariencia, muy asustado, buscó alejarse.
Esta situación crítica no fue pasada por alto por el fiscal Herrera y a la hora de los alegatos puntualizó que la víctima, Nelson Gabriel Ulloa, "andaba con un niño". Enseguida, recordó que Molina por su función de agente del orden "debía servir y proteger. Lo que sucedió fue un ataque a la libertad".
En tanto, el fiscal analizó que el otro policía, Quiroz, se limitó a separar a los contendientes y solicitó su absolución.
Por su parte, el defensor de Molina, el abogado Federico Diorio, se mostró sorprendido por la acusación y planteó varios interrogantes en relación al incidente. Por este motivo, reclamó su absolución.
Investigación
Dos causas por el violento incidente
Uno de los puntos que generó una amplia discusión entre las partes fueron las causas penales que se abrieron a partir del incidente entre Nelson Ulloa y los policías Daniel Molina y Jorge Quiroz. Mientras que la acusación contra el vecino por resistencia a la autoridad concluyó en su sobreseimiento, la investigación por los
apremios ilegales llegó a juicio ante el tribunal presidido por Álvaro Meynet e integrado por Florencia Caruso y Sonia Martín. La sentencia se conocerá el 2 de mayo.