El acusado es conocido por su apodo de "el Chino" y de manera inicial, en la instrucción, se le imputó un abuso simple. Pero el titular del Ministerio Fiscal avanzó con otro pedido ante el tribunal y precisó que "la causa llegó a juicio por un abuso simple, pero esta fiscalía pidió el cambio de calificación de un abuso sexual simple por la figura agravada por sometimiento gravemente ultrajante".
De acuerdo con el criterio de la parte acusadora, "existió una humillación sexual que denota un sometimiento libidinoso en la cual, por las circunstancias del abuso, se consideró a la víctima como si fuera una cosa".
Pezzeta tuvo presente que el abuso sexual simple contempla penas menores, de tipo condicional, y que se ubican en los seis meses.
Según la investigación, el violento abuso se produjo durante un paseo en moto. El acusado invitó a la víctima y, tras manosearla, la llevó hasta un descampado donde la desvistió y quiso someterla a sus bajos instintos.