La Policía de Río Negro secuestró una docena de ovinos que eran transportados desde la Línea Sur hacia Bariloche y estaban destinados a ser vendidos en un frigorífico local, a pesar de que no tenían controles bromatológicos ni tampoco certificados sanitarios.
Los uniformados del área Vial de la fuerza policial detuvieron la marcha del vehículo y al revisar la caja térmica del mismo, constataron que el conductor – oriundo de Ingeniero Jacobacci- transportaba doce ovinos capones, listos para ser entregados al comprador.
El operativo se realizó en el acceso este a Bariloche.
Sin embargo los sabuesos detectaron que los ejemplares no tenían las exigencias sanitarias para poder ser comercializados, resultando riesgoso su consumo.
El transportista informó que la mercadería era transportada a un frigorífico barilochense para ser comercializado y dio a entender que se trataría de una práctica habitual.
Los inspectores provinciales del área de Ganadería decomisaron la mercadería y ordenaron su destrucción, debido a que no era apta para el consumo, y labraron la infracción correspondiente al transportista.