Los “galgueros”, como se autodenominaron, señalaron que se mantuvieron por dos horas en el puente para no molestar a los ciudadanos, pero que lo hicieron para que la comunidad pueda escuchar su versión de los hechos. “Las carreras se prohibieron por falta de conocimiento, que pongan los requisitos y las normas, pero no nos pueden prohibir sin siquiera un debate, cuando las cosas no son como dicen”, precisó Fredy Olave. Aseguró que los perros no son abandonados ni maltratados, tienen buena alimentación, asisten al veterinario y hacen ejercicios.
Los fanáticos de esta actividad comentaron que las carreras tienen casi 40 años en la vecina provincia, donde reside la mayoría de los fanáticos que se manifestaron ayer. Según Olave, el evento se hace una vez por mes y convoca a unas 500 personas, muchas de ellas provenientes de otras ciudades.
“Lo que dicen las protectoras no es cierto: no maltratamos a los perros. Queremos que se regularice (la actividad), con veterinarios y canódromos”, dijo Julio Duca, uno de los criadores que se concentró frente a las cabinas del ex peaje cipoleño.
Desmintieron la utilización de drogas para mejorar el rendimiento de los animales. “No los pichicateamos para las carreras. Cada uno tiene su veterinario, no los automedicamos. Nos tildan de mafia, que vivimos de los perros; somos familias apasionadas por los galgos”, destacó Ricardo Godoy, organizador de las competencias. Comentaron que para entrenarlos les hacen 15 minutos de masajes, después 1500 metros de trote y otros 1000 de caminata. “No sacamos a correr a un animal en vías de extinción, sino que su instinto es correr”, destacó el dueño de un perro de carreras.
Señalaron que recibieron el llamado de un asesor del intendente de Neuquén, Horacio Quiroga, para juntarse a dialogar y que el miércoles a las 10 se presentarán en el Concejo Deliberante para solicitar una reunión. Mientras tanto, avanza el proyecto nacional para prohibir la actividad en todo el país.