Ocho vidrios del ingreso principal al Colegio Pablo Bessón amanecieron rotos.
Las autoridades de la institución no pudieron identificar a ningún actor del hecho ya que se encontraron con la escena cuando arribaron esta mañana.
A muchos les llamó la atención que el ataque se dé en vísperas a una medida de fuerza a la cual ningún docente de la escuela se adhirió.