Los desperdicios se han convertido en un microbasural, riesgoso por sí mismo. Mónica Genes, del comedor Ubuntu, manifestó que el Municipio o los responsables directos de haber dejado los desechos en el lugar deben tomar los recaudos necesarios y proceder a su retiro en forma inmediata. Expresó que los pobladores están muy molestos por lo sucedido.
Ocurre que las tomas de las vías de Ferri, sobre todo la ubicada más al sur, están entre las más carenciadas de la ciudad y, por ejemplo, cuentan con un limitado aprovisionamiento de agua potable. En tiempos pandémicos como los actuales, se necesita de mucha agua para mantener la higiene personal y del hogar.
La dirigente explicó que muchos vecinos, como no les alcanza el agua que pueden guardar y que les reparte un camión cisterna, llevan la ropa a lavar hasta las casas de familiares que viven en el centro de Cipolletti.