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Leve pena para un ladrón de autos que anulaba alarmas

Le impusieron 15 días de prisión en suspenso y no va preso. Lo había atrapado el dueño del vehículo que intentó robar. Usaba un Handy para anular los sistemas de seguridad. Un cómplice fue declarado en rebeldía.

Un ladrón que junto a un cómplice fue atrapado en pleno centro cipoleño cuando robaban un auto tras desactivar los sistemas de seguridad con un dispositivo de comunicación tipo Handy, fue condenado a 15 días de prisión en suspenso en un juicio abreviado en el que reconoció su culpa.

Darío Nicolás Nuñez no irá preso, y deberá cumplir con las habituales pautas de conducta para que no le revoquen la condicionalidad de la pena.

Mientras que su compinche, identificado como Carlos Roberto González, fue declarado en rebeldía.

El hecho delictivo se produjo el 3 de mayo último minutos después del mediodía en Sarmiento casi Yrigoyen, donde un vecino había dejado estacionado su auto Honda Civic.

El hombre volvió porque se había olvidado su celular, y se encontró con Nuñez dentro del rodado. “Me estás robando”, le dijo, y el intruso intentó excusarse asegurándole que se había equivocado.

Pero voluntariamente le entregó el aparato que ya había guardado en uno de sus bolsillos. “Ya está… te devuelvo el teléfono”, agregó y se quiso alejar del lugar, caminando hacia un Peugeot 408 que había dejado estacionado en la vereda de enfrente.

Sin embargo, la víctima logró retener al ladrón con la ayuda de un transeúnte, hasta que llegó la policía y quedó detenido.

El testigo que colaboró advirtió que eran dos los delincuentes, y brindó características del otro, que era González, quien fue apresado instantes después por una comisión de uniformados en Yrigoyen y Brentana.

Ambos fueron acusados de cometer el delito de hurto simple en grado de tentativa. Nuñez admitió su responsabilidad, lo que permitió concluir el proceso en un juicio abreviado propuesto por el fiscal Guillermo Ibañez y el defensor del imputado, Elio García.

El juez Guillermo Merlo avaló el acuerdo por encontrar cumplidos los requisitos legales y ante la ausencia de antecedentes penales del acusado. Destacó que además de su confesión, la culpabilidad de Nuñez quedó verificada por las pruebas reunidas en el expediente.

Valoró, en este aspecto, las declaraciones del damnificado y el testigo presencial, y las cámaras de seguridad de un comercio que captó el incidente.

Asimismo, contó con una prueba pericial que acreditó que el Handy secuestrado al maleante “permite inhibir la señal del control remoto de la alarma de un vehículo”.

Producto del acuerdo entre las partes, el magistrado también le impuso a Nuñez que por el plazo de dos años deberá fijar domicilio, no cometer nuevos delitos ni abusar de estupefacientes y alcohol en la vía pública.