{# #} {# #}
María Fernández, dueña de la chacra N°7, comentó en diálogo con LM Cipolletti que el robo se produjo este domingo por la madrugada y que los ladrones no sólo usaron herramientas para cortar los alambrados, sino que también llevaron verduras para distraer a los caballos y evitar que relincharan.
Uno de los caballos se llama Malandra, tiene 18 años, es mestizo, corpulento y tiene pelaje color oscuro. Éste pertenecía a la familia y era fiel compañero de su esposo. Mientras que el segundo, Free Run, es raza alazán, tiene 22 años y sufre de una enfermedad llamada Mal del Oso, por la cual mueve su cabeza de manera continua hacia la derecha. Tiene otros dueños, pero ellos lo cuidaban en su caballeriza.
"Mi marido tuvo que reinventarse por la pandemia y, por eso, nos pusimos a vender verduras, miel y huevos. En ese momento también compró a Malandra, con quien estaba siempre y era su fiel compañero", detalló la mujer. Y remarcó que ambos eran parte de la familia y a los cuales cuidaban con devoción.
Junto a los caballos también se fueron tres de los diez perros rescatados de la hija del matrimonio, aunque cerca del mediodía volvieron a la chacra, aliviando un poco el dolor.
La denuncia policial ya está hecha, pero ellos piden de manera desesperada que sí alguien vio algo se comuniquen al número de celular 2996322072 o la Comisaría más cercana. "Vamos a recorrer la provincia entera si es necesario, sólo queremos recuperarlos", expresó María, entre lágrimas.
Este hecho vuelve a reforzar el pedido de seguridad para las chacras del Alto Valle.
Según comentaron algunos de los vecinos de la zona, a los caballos se los llevaron por la Ruta 22, pero -por el momento- nadie sabe la ubicación exacta de los mismos.