La Ruta 22 y también la 65 lucieron ayer completamente atestadas de vehículos. La gran mayoría, familias que volvían de diferentes lugares turísticos, a donde habían ido algunos días para disfrutar el fin de semana largo del Carnaval. Transitar por las rutas de la región fue un calvario, sobre todo a partir del mediodía, cuando comenzaron a arribar los primeros veraneantes.