El comisario inspector Jorge Soazo detalló que el hecho ocurrió a principios de la semana, en una despensa de Stefenelli. El delincuente ingresó al local junto a un cómplice con la excusa de querer alquilar una balanza de precisión y una máquina de cortar fiambre.
Sin embargo, la dueña del lugar –esposa de un policía-, sospechó que era mentira y los echó. Los hombres no se fueron, sino que intentaron tomar las máquinas y se produjo un forcejeo, en el que el gitano capturó al nene y amenazó a la mujer para poder zafar.
El menor fue abandonado a un par de kilómetros del comercio, llorando a gritos pidiendo por sus papás.
Afortunadamente, rápidamente llegaron los policías que habían sido alertados por la mamá.
La camioneta, una Ford Ecosport marrón, se había perdido de vista y los estafadores creyeron que estaban a salvo. Sin embargo, días más tarde la Policía interceptó el rodado, detuvo al conductor y halló elementos que permitirían vincularlo a distintos robos.
Los investigadores intentarán ligarlo a varios delitos y aportar las pruebas a la Justicia para que sea detenido.