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Le quiso dar luz al Obrero A y sufrió un grave accidente

Un habitante de la toma se cayó de una escalera haciendo trabajo comunitario.

Tenían problemas con el tendido eléctrico, sumado a que hace pocos meses padecieron los pozos ciegos colapsados de material fecal y agua de lluvia y los canales que rebalsaron en la última tormenta que azotó la región. Como viven en una toma, es habitual que los vecinos se organicen para cubrir la ausencia del Estado, a riesgo de sufrir un incidente.

Por eso, cuando en la tarde del martes se les presentó la necesidad de capear solos el peligro de un viejo cable de luz que está en desuso pero puede tener un retorno de energía, dos vecinos tomaron la posta y comenzaron a trabajar. Sin embargo, esta vez la suerte los abandonó y uno de ellos terminó en el hospital.

La escalera que utilizaba Leonel Parada, de 48 años, se movió y no hubo nada que hacer, pues en ese instante, las manos de su vecino sostenían otro poste flojo. En un segundo, cayó tres metros y dio con todo su cuerpo en el suelo. Tras el impacto, se quebró la muñeca derecha, la otra se la fisuró y sufrió múltiples golpes. “Dentro de todo estoy bien, dolorido”, dijo a LM Cipolletti.

“También me duele el orgullo, se atrasa el trabajo y tengo mucho que hacer”, añadió el vecino, padre de dos niños de 5 y 6 años.

El hombre se desempeña en una reconocida empresa cipoleña ligada a la construcción, realizando tareas de mantenimiento, y por fortuna en el trabajo lo van a esperar hasta que se rehabilite. Igualmente lamentó el incidente, ya que tiene por delante varias semanas de recuperación y una cirugía programada para intervenir la muñeca más afectada por el duro golpe que sufrió.

El hombre comentó que el cable de uso domiciliario ya no estaba funcionando, pero los vecinos decidieron reemplazarlo por uno nuevo ya que podía existir un retorno de energía eléctrica; y una mala conexión representaba un peligro. El cable que necesitaban reemplazar en el Obrero A por uno nuevo tiene alrededor de 130 metros de largo y pasa desde la manzana 12 hasta la 18.

Sin embargo, a la hora de trabajar no tenían las herramientas adecuadas, de manera que al resbalar la escalera, este se vino abajo y no hubo nada que pudiese amortiguar la caída.

“Son los riesgos que se corren cuando no tenés ayuda. La necesidad está y los vecinos tenemos que salir sí o sí a solucionar los problemas para poder vivir más dignamente”, expresó.

“Son los riesgos que se corren cuando no tenés ayuda. La necesidad está y los vecinos tenemos que salir sí o sí a solucionar los problemas para poder vivir más dignamente”. Leonel Parada. Habitante del Obrero A

Otro caso, por contaminación

Una ambulancia lo trasladó de urgencia al hospital, donde los médicos asistieron sus lesiones. Mientras estaba en la guardia, se encontró con otro habitante del Barrio Obrero muy afectado por otra contingencia que pone en evidencia la cruda realidad de los que viven al margen de muchas cosas.

El vecino de Parada había acudido al centro asistencial por una infección muy importante que complica sus piernas. El problema tuvo origen cuando el asentamiento quedó totalmente inundando en las últimas tormentas. El vecino, como tantos otros, colaboró con el desagote de un canal y, en esas circunstancias, una bacteria burló sus defensas.

“En estas cosas se nota el abandono, aunque el Municipio está haciendo algunas cosas por el barrio y el apoyo de los vecinos siempre está, es bueno recibirlo”, concluyó Parada.

Piden servicios para el barrio

La dirigente barrial Lila Calderón expresó que el incidente no hubiese ocurrido si las tomas estuvieran regularizadas. “Hace años que luchamos por la urbanización”, enfatizó la dirigente barrial, y manifestó que continuarán las gestiones con el Municipio para lograr la regularización de las tierras y que así lleguen los servicios básicos de manera formal.