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Las rampas son una traba para muchos vecinos

La Muni reconoce que están deterioradas y promete arreglarlas.

Rampas rotas, angostas o con pendiente pronunciada, rampas que presentan el obstáculo de una columna de sostén de un edificio o de alumbrado público, un semáforo o un árbol. Bajar a la calle o subir a la vereda puede ser un verdadero dolor de cabeza para vecinos cipoleños que circulan en sillas de ruedas, mujeres que acarrean un changuito o adultos mayores que enfrentan los achaques de la edad.

Es que si bien fueron creadas para ser accesibles, dejaron de serlo hace tiempo, y algunas incluso nunca lo fueron porque están mal diseñadas.

La reparación de las rampas existentes es un reclamo histórico y aún insatisfecho para los cipoleños que tienen alguna dificultad en su desplazamiento por esta ciudad. Sin embargo, desde el Municipio prometen una reconstrucción total para que realmente estas promuevan la accesibilidad. El tema está en carpeta y la Secretaría de Obras Públicas va detrás de ello.

“Queremos abordar el área centro para refaccionar las rampas existentes, ya que las únicas que se salvan son las de la plaza San Martín. Las restantes tienen que ser reconstruidas para que realmente puedan ser accesibles”, sostuvo el titular del área municipal, Francisco Navarro. Y agregó: “Tenemos que ver si haremos dos por esquina o una que tome toda la intersección”.

Cuando terminen de cerrar el proyecto, harán una evaluación de costos y llevarán a cabo una licitación pública. La estimación inicial ronda los 5 millones de pesos, pero no deja de ser una estimación al 21 de septiembre pasado. Es decir, puede sufrir modificaciones.

Para el intendente Aníbal Tortoriello, es un tema “esencial para la circulación y algo que nos preocupó de siempre”. Consideró que la ciudad “tiene bastantes rampas, pero faltan muchas y las que están, se encuentran deterioradas”.

Dijo que si no consiguen el aval de Nación para financiar los trabajos, igualmente la idea es iniciarlos; y anticipó que también se trabaja sobre otro proyecto para construir veredas, de distinto tipo, y mejorar las que están muy destruidas. Fuera de la zona céntrica, son muchas las cuadras de la ciudad en las que hay tramos sin veredas de material.

Daniel Guajardo es uno de los vecinos cipoleños que enfrenta las barreras arquitectónicas que presenta esta ciudad a diario. Se moviliza con muletas y desde ese lugar puede aseverar que el estado de deterioro de las actuales es muy importante y que también hace falta colocar más, tanto en el centro como en los barrios.

“Hace rato que lo pedimos. En todos lados tiene que estar presenta la accesibilidad para toda la comunidad, no sólo para la gente con discapacidad”, sostuvo, mientras viajaba a Mendoza para participar del torneo nacional de básquet sobre silla de ruedas.

Ya no forma parte del área municipal de Discapacidad, pero actualmente integra el plantel de la dirección de Deportes.

Sin estructura

La Muni no escapa al problema

En el edificio municipal nunca hubo una rampa y lo que hay ahora es una especie de elevador que intenta zanjar la dificultad que presenta una estructura que no se ajusta al movimiento y las demandas de un Municipio. El lugar tampoco tenía una salida de emergencias y por eso se conectó una escalera externa con el estacionamiento del hotel Patagonia. “Hicimos un desvío, perforamos la loza para llegar a la azotea y luego de acceder por una puerta a un gabinete, la escalera conecta con la del estacionamiento, que conduce a la calle Yrigoyen”, explicó Tortoriello.