Para los habitantes del pueblo ubicado a orillas del río Limay, considerado hasta ahora como un barrio de Cipolletti, se trató de un acontecimiento histórico. La empresa Forestadora decidió ceder cerca de 250 hectáreas a la comuna como parte de un entendimiento que, al final, derivaría en la normalización dominial y en la transferencia ulterior de la propiedad a los vecinos. Sin embargo, pese a la predisposición de la firma, que también tiene interés en concretar un loteo de 2500 parcelas, hasta hoy no se terminan de cumplir en Provincia los pasos necesarios para materializar los objetivos.
Integrantes de las asociaciones civiles Por Nuestra Tierra y Rincón de la Esperanza se refirieron ayer a la fecha y reiteraron su reclamo para la finalización del proceso regularizador y por una "pronta solución a la situación dominial".
Los perlenses exigen que "el Estado se haga cargo de sus responsabilidades hacia nosotros" y que "se concluya de inmediato el trámite de traspaso de las tierras, haciéndose efectivo el derecho a la propiedad".
Además, demandan que el Concejo Deliberante "se expida rápidamente" y vote una iniciativa para adherir a la ley provincial 2688 en la que se aborda la eliminación impositiva ante donaciones al Estado. También les solicitan a los ediles que presenten en la Legislatura de Río Negro una iniciativa para la concreción de la cesión de la propiedad cuanto antes.
El acuerdo de 2010 fue resultado del esfuerzo de los vecinos autoconvocados, quienes conformaron una Mesa Coordinadora que luego, con el Municipio, llevó adelante un relevamiento de los lotes existentes, los servicios y las condiciones de hábitat en general. Asimismo, se conformó un organismo de regularización, que pudo llevar adelante distintas tareas. Sin embargo, la fundamental sigue pendiente y sin saber para cuándo.