En Las Perlas existe marcado interés para que tanto el Ente Provincial Regulador de la Electricidad como la empresa Edersa asuman una presencia más concreta y activa en la comunidad, por las urgencias existentes en materia de suministro de energía.
Vecinos manifestaron que hubieran deseado que la distribuidora eléctrica empezara a trabajar por los sectores poblacionales donde el suministro es más precario y no por las 33 hectáreas originales del pueblo, que es el lugar donde la situación es, en términos relativos, mejor que en las restantes barriadas.
“Así como están dadas las cosas, está bien que sigan con sus tareas en las 33 hectáreas, pero sería bueno que, en forma paralela, dediquen esfuerzos al barrio Costa Esperanza, que tiene instalaciones muy precarias y que no puede esperar más”, enfatizaron los perlenses consultados.
Sin embargo, para los habitantes sería más que prioritario que el EPRE y Edersa dediquen más tiempo y más presencia a las tareas del lugar, que son muchísimas y que requieren de gran atención.
En otras palabras, hay preocupación por la lentitud y la escasa magnitud de las iniciativas que están en marcha.