Deportistas regionales denunciaron los daños que están provocando los motociclistas en el corredor turístico de la Margen Sur, a unos 10 kilómetros a la redonda de la balsa de la Isla Jordán. “Hace unos meses empezaron a llegar un montón de motos, que rompieron las plantas, los caminos y ya no se ven muchos de los animales que antes veíamos”, expresó la atleta Laura Carrasco. Los corredores presentarán en la comuna un pedido exigiendo que se limite el espacio de circulación para estos rodados.
Las camionetas y los autos con carros que trasportan motos, son cada vez más habituales en la Isla Jordán. Desde hace un tiempo las bardas cipoleñas pasaron a ser un atractivo para los pilotos del Alto Valle que buscan nuevos desafíos para ponerse a prueba. Sin embargo, en esa búsqueda han modificado notablemente el paisaje. Los senderos se multiplicaron y las huellas de ruedas dejan en evidencia la erosión en la zona.
“Decidimos empezar a juntar firmas junto a otros corredores, que desde hace cuatro años venimos a la Margen Sur. Hace poco tiempo esto era un lugar casi sin tocar por el hombre, muy natural, ahora se convirtió peligroso hasta para nosotros”, reconoció Carrasco, quien además coordina el grupo de travesía Árido Sur.
La iniciativa ha tenido gran repercusión entre los atletas de la región, quienes aportaron su firma al pedido, plasmando su preocupación en el sitio change.org y en planillas que fueron distribuidas en la ciudad.
Existe un antecedente cercano a esta problemática en la ciudad de Neuquén, en donde el Municipio trabajó en conjunto con los deportistas para delimitar circuitos para los motociclistas, corredores y ciclistas.
“Esperamos que los dirigentes políticos se comuniquen con nosotros, las firmas van a presentarse en breve a las autoridades que correspondan”, manifestó Carrasco, quien indicó que los interesados en sumarse a la iniciativa pueden escribir a la.ura@gmail.com.
En Neuquén tienen circuito
Martín Romero, del grupo de travesía Alpataco, fue parte de la experiencia en la ciudad neuquina, en la que los deportistas fueron partícipes del proyecto de regulación que implementó el Municipio para delimitar los espacios de circulación de las motocicletas. “La erosión del suelo es inevitable, nosotros aprovechamos los caminos que ya están marcados para no dañar y además para no rasparnos con las plantas. Desde hace un año a ahora, se notan que está lleno de nuevos senderos en la barda”, explicó el deportista.