En la actualidad, la administración de Aníbal Tortoriello está enfrascada, sobre todo, en mejorar el servicio de recolección de residuos domiciliarios, que prácticamente había colapsado. En estos días, la prestación ha tendido a normalizarse aunque todavía restan detalles conexos, como la limpieza de los cordones cunetas, en particular, en los barrios.
En cuanto a la reparación de calles, tendrá que extremar los recursos y capacidades para que su estado se adecue a las necesidades de la población. Ya se sabe, la multiplicación de baches y de agujeros en las arterias viales puede cambiar el ánimo de los vecinos.