El pronóstico extendido de tormentas resulta, sin embargo, un temor más grande para los fruticultores valletanos. Ayer, el temporal de lluvias provocó la caída de mangas de granizo, aunque pequeño, lo que reavivó el fantasma del 2014.
Entre septiembre y octubre del año pasado, tres tormentas de piedra se llevaron casi la mitad de la producción prevista de peras y manzanas y comenzaron la cadena de complicaciones que se transformó en la peor cosecha histórica de la cadena productiva de peras y manzanas.