El Burrito Ortega también fue uno de los más solicitados, pero el jujeño prefirió la discreción y evitó los flashes junto a los hinchas riverplatenses. Pocos tuvieron la oportunidad de retirarse del estadio de calle O’Higgins con un retrato junto al enganche.
Las glorias nacionales atrajeron a cientos de personas, pero las regionales aportaron lo suyo. Muchos tuvieron la oportunidad de vestir la casaca del club del que son hinchas en un clásico en un campo de juego, como el Loco Padua, quien además le dio el triunfo parcial a River, que se fue al descanso con dos goles arriba. En el complemento, a través de Mellado, el derbi no terminó siendo para nadie. Los ex jugadores zonales también dieron el ejemplo: hubo de Cipolletti, Deportivo Roca, Fernández Oro, Alto Valle y Unión de Allen, entre otros clubes.
La Cooperadora del Hospital Pedro Moguillansky reunió alimentos. Ya que los menores no pagaban entrada, sólo debían colaborar con una donación.