Al término de la presentación de obras que el Club Cipolletti concretó ayer, Julio Arriaga confirmó públicamente su distanciamiento personal y dirigencial respecto al fútbol de la institución que preside.
«No comparto nada del proyecto futbolístico que se está implementando y por eso no participo más en ninguna decisión del fútbol. No me siento cómodo», así de contundente fueron las expresiones del actual diputado nacional.
La mañana se iba con suma tranquilidad en medio de sándwich y algunas gaseosas que se habían servido en el flamante comedor, hasta que el máximo responsable de la institución exteriorizó lo que se palpaba en el ambiente desde que se empezó a idear la presente temporada en la tercera categoría del fútbol nacional.
La relación del pesidente con los integrantes de la subcomisión de fútbol albinegra está totalmente rota y su ausencia en el estadio cuando el primer equipo actúa como local no es casual.
«No voy porque no me siento cómodo y a mi edad ya no frecuento lugares donde no me siento parte. Me duele escuchar al fútbol de Cipolletti por radio, pero esto es largo, hay que pensar de acá a cinco años, no solamente en hoy», atacó.
A diferencia de lo vivido meses atrás, cuando algunas declaraciones suyas provocaron la renuncia masiva de todos los dirigentes del fútbol, Arriaga evitó esta vez profundizar en los argumentos de la ruptura. «Simplemente no comparto y no estoy cómodo», se limitó a repetir.
Contradictorio