Tres violentos ladrones entraron a robar a una casa, le partieron un ladrillo en la cabeza al propietario y lo dejaron al borde de la muerte. La víctima es un hombre de 38 años y el violento robo ocurrió en una vivienda ubicada en la calle Río Colorado, en pleno barrio Luis Piedrabuena.
Luego de varios minutos de forcejeo, los delincuentes intentaron darse a la fuga pero el dueño de la casa logró atrapar a uno de ellos, quien sería menor de edad. En ese momento, los cómplices volvieron al inmueble y atacaron salvajemente al hombre tirándole un ladrillazo en la cara y dejándolo malherido.
El ataque ocurrió la madrugada de ayer cuando Alejandro Abel Huenulan, la víctima, se había juntado a comer un asado con sus compañeros del trabajo. Cuando el evento terminó, entró a su casa y se encontró con tres personas desconocidas con quienes comenzó a pelearse. Rompieron varios objetos en la sala de estar y cuando la situación parecía no llegar a su fin, los delincuentes tomaron la decisión de huir.
Sin embargo, el altercado continuó cuando Alejandro, indignado, salió a correrlos y logró agarrar a uno de los jóvenes, a quien contuvo unos instantes. Entonces vino el ataque de los otros ladrones, quienes luego de dejarlo inconsciente siguieron pegándole. Lo arrastraron fuera de su casa y por la vereda, donde comenzó a ahogarse con su propia sangre con el rostro completamente desfigurado.
Iván, sobrino de la víctima, contó a LM Cipolletti que los vecinos alertaron sobre la situación y fueron testigos desde el comienzo y que, a pesar de reiterados llamados, la Policía tardó al menos 40 minutos en concurrir al lugar.
La víctima, de 38 años, había atrapado a uno de los ladrones (se presume que es menor) y los cómplices le partieron un ladrillo en la cara.
Todos saben quiénes son
“Nos contaban que mientras pasaba todo esto le gritaban que iban a volver y que lo iban a matar. El menor de ellos es de una familia conocida en el barrio, se dedican a esto, viven a metros de la casa de mi tío. Da miedo, preocupación y la Policía no hace nada para detenerlos. Cuando ellos roban y uno hace la denuncia, después vuelven y te rayan el auto, te pintan la casa o te rompen los vidrios. Los padres, en lugar de hacer algo, también amenazan”, explicó Iván.
“Si hubiera estado mi abuela, la mataban”
La familia de la víctima contó que el hombre vivía con su mamá, quien, afortunadamente, estaba de viaje en San Luis al momento del violento hecho. Iván, el sobrino del hombre atacado, especuló sobre lo ocurrido y cree que los tres jóvenes venían monitoreando los movimientos de la casa desde hacía varios días y cuando vieron la oportunidad entraron, pero no se esperaban que llegara alguien.
“Si mi abuela hubiera estado en la casa, si no se hubiera ido de viaje y ellos hubieran entrado igual, la habrían matado. Si le hicieron esto a mi tío, que es una persona adulta de contextura media, no me imagino qué habría pasado con mi abuela. Es increíble que uno de los barrios más antiguos de Cipolletti todavía no tenga seguridad”, se lamentó.
Los ladrones le desfiguraron la cara, le facturaron ambos pómulos y la nariz, y en el hospital también tuvieron que drenarle sangre de los pulmones. Por la tarde, los médicos informaron que había salido del coma y que estaba estable. La Policía busca a los delincuentes.