La web, una inmobiliaria trucha

La denuncia del Municipio expuso el riesgo de las ofertas virtuales.

Los avisos clasificados a través de internet y las redes sociales han generado un boom de compra y venta online. Todo se comercia a través de la web, incluso objetos robados y loteos truchos, el último fenómeno advertido por el Municipio, que genera gran preocupación por las pérdidas económicas de las víctimas y los futuros reclamos a la comuna para que urbanice zonas en las que las viviendas están prohibidas.
Esta semana tres barrios prohibidos fueron denunciados por la comuna y los responsables desaparecieron del mundo online, sin responder a las dudas de los “clientes”. Mientras en muros de Facebook los vecinos hacen preguntas que nadie responde, otros avisos, “caducaron” apenas horas después de que el Ejecutivo local difundiera su denuncia por presuntas estafas. Sin embargo, una simple búsqueda a través de internet permite dar con infinidad de ofrecimientos, muchos de los cuales están previstos fuera de las zonas habilitadas. “Queremos evitar que los vecinos tengan problemas, porque ya hubo muy malas experiencias con cooperativas y otros emprendimientos, incluso con procesos judiciales aún abiertos”, dijo el secretario de Gobierno de la comuna, Darío Bravo.
El caso emblemático para el Municipio es el de la Asociación Juventud y Desarrollo, que urbanizó una chacra abandonada, muy cercana a la toma Barrio Obrero, y luego salió a pelear por la conexión de servicios domiciliarios y las prestaciones del gobierno local. El barrio está al norte de la Circunvalación, que salvo en pequeños tramos excepcionales marca el límite de la zona urbanizable. En el mismo sector, entre viejas propiedades rurales fuera de producción, en la web se pueden encontrar ofrecimientos de terrenos de 300 a 2500 metros cuadrados, con valuaciones que rozan el medio millón de pesos. Ninguno advierte que la zona no tiene permiso de construcción y varios prometen lotes “con todos los servicios” y plazos de ejecución de al menos dos años.
Sin embargo, la comuna ya modificó el Código Urbano y no se prevén nuevas extensiones de tierras urbanizables. El mayor cambio fue hacia el este, donde zonas reservadas a casaquintas fueron habilitadas para loteos de viviendas “tradicionales” con terrenos de hasta 10x30 metros.
Vecinos consultados sobre los loteos denunciados por la comuna afirmaron desconocer la prohibición, mientras que otros, que habían hecho el contacto a través de Facebook, prefirieron no invertir porque los impulsores de los proyectos les generaban dudas. Quienes depositaron su plata y sus sueños en los loteos virtuales ahora buscan respuestas para no perderlo todo y esperan detalles de la investigación judicial iniciada a pedido del Municipio cipoleño.