Un golpeador de Catriel no pudo evitar el juicio en su contra por violencia de género y fue condenado a dos años y medio de cárcel efectiva. Antes del inicio del proceso oral, la víctima había enviado una carta y señalado que exageró la denuncia. La fiscalía cipoleña resolvió seguir adelante y reclamó que el acusado sea declarado responsable por una brutal golpiza que tuvo como víctima a su ex pareja.
En un fallo con escasos precedentes, una jueza de juicio de Cipolletti admitió la acusación de la fiscalía y dictó una condena de prisión efectiva por violencia de género. El hecho ocurrió el año pasado en Catriel, cuando el hombre llevado a juicio había concurrido a la casa de su ex pareja para retirar a su hijo. Tras una discusión, el hombre la golpeó en distintas partes del cuerpo. La víctima decidió recurrir a la Justicia por lo sucedido y, con una certificación médica, denunció a su ex pareja.
Apoyándose en el testimonio de la mujer, la fiscalía logró avanzar en la investigación y llegar a la instancia de control de acusación. En ese marco, los funcionarios recibieron una carta de la víctima, donde apuntaba que se había excedido en sus dichos llevada por el rencor y que su ex pareja no debía ser juzgada.
Frente a la situación expuesta, la fiscalía analizó distintos elementos y fue determinante un informe de los especialistas de la Oficina de Atención a la Víctima, donde se advertía que la mujer tenía “una dependencia emocional para con el imputado, una naturalización y minimización de los hechos, y una priorización de los vínculos familiares”.
Con esas pruebas y el relato de testigos presenciales y circunstanciales del hecho, la fiscalía cipoleña resolvió pasar a la etapa de juicio oral.