La docente comentó que será la primera vez que los estudiantes tengan un acercamiento directo con los adultos mayores de 55 años para trabajar sobre temáticas vinculadas a la memoria, la narración, la escritura, los saberes culinarios y medicinales, el arte y las actividades físicas para el bienestar, en el marco del proyecto de voluntariado universitario de la facultad y la biblioteca, al que denominan Envejecimiento Activo.
"Estamos muy motivados con la iniciativa", expresó Jara, quien agregó: "La idea es que los estudiantes interactúen con los adultos mayores desde otro lugar y se formen como futuros profesionales sensibles".
Además, aseguró que se puede ser viejo y estar activo y saludable a la vez, por lo que es necesario deconstruir los prejuicios que ligan esa etapa de la vida con el consumo de fármacos y el sedentarismo, por ejemplo, y elaborar otros conceptos. "Se trata de tener otra mirada, según la cual, el adulto mayor es un sujeto activo, con salud y autonomía, empoderado de su cuerpo, de su vida cotidiana, sus decisiones", enfatizó la profesional.
Muchos interesados
Dijo que ya se anotaron alrededor de 30 alumnos, de distintas carreras, tales como Ciencias Médicas, Psicología y Turismo; y ahora convocan a los adultos mayores a participar de los talleres gratuitos.
De acuerdo con los datos que maneja la Organización Mundial de la Salud, para el año 2020 habrá en las Américas alrededor de 200 millones de personas de más de 60 años y se estima que esa cifra subirá a 310 millones para el 2050.
"Hay que derribar los prejuicios"
En estos talleres, los estudiantes podrán aplicar sus saberes en el campo, con miras a desarrollar una sensibilidad que los relacione con su entorno, en este caso, los adultos mayores, desde otro lugar.
"Desde la teoría, todo parece ideal, pero hay que trabajar en el terreno", sostuvo la docente María Jara, quien concluyó: "Los prejuicios se derriban interactuando con la gente, a través de sus vivencias y visiones".