Los estudiantes de la facultad de Ciencias Médicas que viajaron a Estados Unidos para capacitarse en medicina comunitaria comenzarán a aplicar este novedoso sistema en la ciudad. Se trata de un nuevo paradigma en la atención médica que pretende analizar los problemas de una comunidad en su conjunto y no de los individuos aislados. También proyectan incorporar el proyecto a la reforma del plan de estudios de la carrera. “La clave es lograr interpretar las señales de las comunidades”, relató el docente Pablo Olavegogeascoechea.
En abril cuatro estudiantes y un docente de la facultad local de la UNCo viajaron a Nueva York invitados a formar parte de la organización Advocate Community Providers, la única experiencia de medicina comunitaria en sociedades capitalistas. Se trata de la implementación del modelo cubano en los sectores más pobres del condado de Manhattan.
“Vamos a implementar una prueba piloto en la comunidad cipoleña a través de un convenio con la obra social de la provincia y sus afiliados. Será en una clínica privada, y entre los principales cambios se implementará una nueva forma de atención en consultorios rompiendo con la distancia entre profesionales y pacientes”, comentó el doctor.
El docente explicó: “En Nueva York no se aplica el sistema de turnos, sino que los pacientes asisten cuando quieren o pueden. Cuentan con policonsultorios en los que trabajan diferentes disciplinas y están presentes también referentes sociales, curas, voluntarios y maestros, vinculados a una red informática y de personas que provocan que la comunidad se preocupe y se involucre en la salud”. El objetivo es “detectar los marcadores sociales que condicionan la salud de la población”, concluyó Olavegogeascoechea.
Según afirman los impulsores de la medicina comunitaria, el sistema genera un ambiente familiar y baja la ansiedad de los pacientes.
En Cipolletti serán cinco los estudiantes que empiecen con el nuevo sistema, a través de una pasantía en una clínica privada. Estarán encargados de estudiar a los pacientes dados de alta y realizar un registro de seguimiento comunitario. “Ellos deberán estudiar el contexto en el que viven los pacientes, las condiciones de vida, y pensar si la internación se podría haber evitado con la consulta médica previa. Así podrán detectar los marcadores sociales que muchas veces hacen que la gente directamente llegue a la internación por un deterioro de la salud”, expresó el docente.
“La medicina tradicional se acostumbró a realizar la historia clínica de un paciente de forma individual, pero la medicina comunitaria establece realizar la historia clínica de toda una población. Las comunidades se expresan y tenemos que aprender a interpretar esas señales”, concluyó.
“Deberán estudiar el contexto en el que viven los pacientes, las condiciones de vida, y pensar si la internación se podría haber evitado con la consulta médica previa”. Pablo Olavegogeascoechea Docente de la UNCo
El origen. El modelo de medicina comunitaria nació en Cuba, y es un cambio en el paradigma de la asistencia médica. En la isla de Manhattan (EE.UU.) se asiste a más de medio millón de personas y logró reducir las internaciones y las consultas médicas.
Cambio de paradigma. Los impulsores aseguran que el proyecto propone un cambio cultural, pero se muestran confiados: “Si el sistema socialista se puedo implementar en Estados Unidos, acá se podrá hacer. Sólo tenemos que estar dispuestos a cambiar”, dijo Olavegogeascoechea.