"Vamos con las mejores expectativas, aún cuando a la producción no le está yendo bien", expresó el delegado regional de Río Negro y Neuquén, José Liguén, a pocas horas de asistir a la audiencia convocada para hoy en la delegación regional de Trabajo de Roca.
El año pasado, los cosechadores cobraron 367,42 pesos por día, incluidos algunos premios; y con el aumento solicitado, el gremio procura llevar el salario a $507,04. "Esta es la pretensión que llevamos, pero en la negociación buscaremos un punto de equilibrio para que nadie quede perjudicado", añadió el dirigente regional de los rurales, quien también es legislador provincial por el oficialismo.
Liguén advirtió que la escalada de precios que se reflejó en las góndolas durante 2015 hace necesario un incremento en el salario de los trabajadores en torno al 38 por ciento, para no perder el poder adquisitivo.
"Cuando al sector empresarial le fue bien, no se acordó de los trabajadores, pero cuando les va mal, quieren que participemos", evaluó el gremialista.