La solidaridad le gana al fuego

Muchos vecinos colaboran para reconstruir la casa de La Unión.

La solidaridad de los valletanos no es tan rápida como el fuego, pero tiene mucha más fuerza y ya empezó a levantar lo que las llamas destruyeron en una vivienda del barrio La Unión, en el límite entre Fernández Oro y Cipolletti. Muchos vecinos juntaron ropa para ayudar a Valeria Martínez, su pareja y sus tres hijos, los habitantes de la casa destruida por las llamas. Algunos otros ya aportaron materiales para reconstruir las paredes y el techo que dañó el fuego.
Los incendios son el gran temor y el mayor drama en los barrios de la región a los que no llega la red de gas. Cuando aparece el frío, no quedan muchas más opciones que recurrir a estufas eléctricas o a salamandras, con los peligros que ello implica. En el caso del barrio La Unión, las víctimas del siniestro presumen que las llamas comenzaron por un desperfecto en una estufa, o porque una remera mojada cayó sobre el calentador y se terminó prendiendo fuego.
Por la asiduidad con la que se repiten este tipo de hechos en barrios carenciados, hay siempre predispuesta una red de vecinos que rápidamente entregan colchones, frazadas o ropa. Algunos de esos elementos fueron reunidos ayer en el Círculo Italiano, o recolectados a través de las redes sociales para llegar hasta Valeria, su pareja y sus hijos de 1, 4 y 5 años. Ninguno de ellos resultó herido por el fuego, ya que en la casa no había nadie. Habían salido a comprar y, cuando regresaron, sólo encontraron humo y cenizas.
Además de arrasar con las pertenencias de la familia, el incendio accidental causó estragos en una obra interna para mejorar la casa. “Estábamos haciéndonos una cocinita de material. Vamos a tener que tirar todo lo que teníamos, porque las paredes quedaron débiles”, indicó la joven madre. Ayer, su pareja tuvo que demoler la estructura, para evitar que se caiga por accidente.
Sin embargo, poco después de la amarga tarea, un jubilado cipoleño llegó hasta el lugar con diez bolsas de cal y cemento. La desazón se convirtió rápidamente en un plan para recuperar lo perdido y mejorar lo que el humo tiñó de negro. El damnificado y varios de sus vecinos tenían previsto comenzar hoy con el nuevo revoque y contemplaban hacer una nueva pared.
Mientras tanto, miembros de Cáritas en Fernández Oro realizaban gestiones para conseguir los materiales necesarios para poder rehacer el techo, que se desmoronó tras el siniestro. “Si consigo unas chapas lo puedo volver a construir”, les decía el dueño de casa a quienes ayer se acercaron hasta el lugar.
Donaciones
A pesar de la rápida respuesta de muchos vecinos, la familia aún está viviendo en casas de familiares y tiene numerosas y urgentes necesidades, por lo que reiteraron que quienes puedan ayudar deben comunicarse al (0299) 155226530.