Al hacer un análisis general de la situación de la fruticultura, el gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que si no se logra bajar los costos del complejo de funcionamiento y los laborales no habrá rentabilidad en el sector.
“Son medidas que tienen su tiempo de desarrollo, de convencimiento y no se consiguen de la noche a la mañana”, señaló el mandatario, quien subrayó que el gran desafío es descolgar a la fruticultura de la macroeconomía nacional”.
“Ayer (por el martes) le planteaba a la Cámara de Río Colorado -lo mismo que le he dicho a todos- que si esta lucha se va a enmarcar en una pelea política como la de la soja o el maíz, no tendrá ningún sentido y que no cuenten con el gobierno provincial”.
Destacó que en el caso de la soja y el maíz son otros intereses y la rentabilidad es distinta. Y ejemplificó que “en la soja trabaja un empleado cada 60 mil hectáreas, mientras que en nuestro valle son 70, todo exactamente al revés”.
“La lucha de la Sociedad Rural Argentina y de la Federación Agraria tiene que ver con otros intereses, no con los verdaderos intereses del pequeño y mediano productor, como en el caso de Río Negro y Neuquén”, enfatizó.