“Estamos haciendo los planos y seguimos adelante. Confiamos en que esto salga y que la Municipalidad nos dé la habilitación, porque no hay nada que lo impida si cumplimos con todos los requisitos”, sostuvo Lucero.
Precisó que los planos que están por presentar son del paseo de comidas externo, la playa de estacionamiento y el ingreso a las tres naves de stands.
La fecha probable de inicio que se fijaron los organizadores caducó y ya no arriesgan otra a futuro porque, según indicó Lucero, “todo depende de la Municipalidad”.
El emprendimiento consta de tres naves cubiertas. En una se venderán verduras y frutas, en otra habrá productos vinculados con la aromaterapia y la marroquinería, y en la tercera se ofrecerá ropa de confección propia y tejidos.
Afuera habrá una playa que promete albergar a 300 vehículos, un paseo de artesanos con 47 puestos; otro de comidas varias y un escenario artístico sobre una peatonal que conduce al estacionamiento.
Muy lejos de que la clausura haya desalentado la expectativa que depositan los feriantes involucrados en este emprendimiento, Lucero comentó que se ha sumado más gente y sienten el apoyo de la comunidad.