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La Saladita, contra las cuerdas

Comerciantes cipoleños presionan para lograr el cierre definitivo.

En la Cámara de Industria y Comercio consideran que existe el riesgo de que la definición sobre el polémico paseo de compras que se quiere abrir cerca de la rotonda de rutas 22 y 151 quede pendiente para la próxima gestión municipal que asumirá en diciembre. Para la dirigencia sectorial, el Ejecutivo local ya tendría que haber clausurado definitivamente el expediente de la propuesta.
El paso de los días suele sacar de la agenda inmediata algunos temas de gran impacto para la comunidad, los que a veces terminan olvidándose. No parece ser la situación de La Saladita, como se ha denominado popularmente al emprendimiento que tanto debate ha generado en el último tiempo.
Para la dirigencia de la CIC, no hay distracción posible en este asunto, y por ello esperan también que cuanto antes el Concejo Deliberante saque del sueño de los justos su propuesta de una legislación que prohíba este tipo de iniciativas en la ciudad.
“Seguimos con atención cómo se desarrolla el expediente en el municipio”, manifestó ayer Pascual Marrazzo, referente de la entidad, quien además recordó que la polémica alcanzó en su momento una escala nacional y por tal motivo, incluso fuera de la ciudad, se mantienen en alerta para que no se habilite el proyectado establecimiento. “Esperamos que de una vez por todas se aborte la iniciativa”, enfatizó.
Manifestó que el Municipio no debería conceder ninguna posibilidad a los impulsores y dijo que “ojalá que las actuales autoridades” le pongan fin al problema. Sin embargo, no ocultó su temor de que “tenga que ser el próximo intendente (Aníbal) Tortoriello” el que deba cerrar el expediente. En tal sentido, fue categórico en cuanto a que la Cámara no tiene dudas de que el futuro jefe comunal le bajará el pulgar al expediente, si llega a sus manos.
No obstante, reiteró que los comerciantes y empresarios locales no quieren saber nada con la propuesta de paseo de compra y están a la espera de que el actual jefe comunal, Abel Baratti, “termine con este tema de La Saladita”. Consideró que “el solo hecho” de los incidentes que generaron en el edificio central de la comuna quienes propician el nuevo establecimiento “debería haber hecho cerrar” la discusión.
El dirigente destacó también el interés que existe de que el Deliberante trate su requerimiento de una ordenanza que vete para siempre la posibilidad de “Saladitas” en Cipolletti.