El tramo rionegrino de la Ruta Nacional 22 se llama “Ceferino Namuncurá” desde 2011, motivo por el cual no podrá, salvo una decisión expresa en contrario, bautizarse “Mario Franco”, como había propuesto el diputado nacional Herman Avoscan.
La designación con el nombre del beato patagónico surgió a partir de un proyecto presentado en su momento en Diputados por Juan Carlos Scalesi y que luego tuvo el respaldo en el Senado del fallecido Pablo Verani.
Sin embargo, la iniciativa original surgió del cipoleño Carlos Hernalz, quien a fines de los ’90, cuando era legislador provincial, impulsó la designación de Ceferino Namuncurá, junto con su colega Alcides Pinazo.
El sector carretero comprendido por el nombre del religioso se extiende desde Río Colorado hasta Cipolletti. La ruta se inicia en Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires, y se prolonga hasta Pino Hachado, en la provincia de Neuquén.
La alternativa de bautizar el tramo como Mario Franco, en homenaje al ex gobernador de Río Negro ya fallecido, fue presentada días atrás por el cipoleño Avoscan, quien destacó que el dirigente peronista fue “un ícono de la lealtad”.
El ex mandatario “sufrió diversos ataques siendo la máxima autoridad rionegrina y a partir de 1976 estuvo detenido por la Junta Militar. Desde el retorno a la democracia y hasta el fin de sus días luchó por la justicia social y los derechos de cada uno de los rionegrinos”, se indica en el proyecto.
Ayer, el ex legislador Hernalz manifestó que se comunicó con Avoscan para recordarle la situación y ponerlo al tanto del proceso que desembocó en la instauración del nombre del Lirio de la Patagonia a la principal ruta que surca la geografía provincial.
El cipoleño manifestó su “total respeto” por la figura de Franco, pero puso de relieve que la vía de comunicación ya tiene denominación aprobada por el Parlamento.