Sin embargo, el conductor del vehículo aceleró, dobló en "u" y se bajó para agarrarla. Asustada, la menor empezó a gritar y un vecino que salió a mirar también buscó poner en alerta a otras personas. En este marco, los delincuentes se subieron al auto, de color blanco, y huyeron.
Tras el incidente, la adolescente corrió hasta su casa, que se encuentra a pocas cuadras. Remarcó que "fue mucha confusión" y que no podía asegurar si la querían raptar o robarle la mochila. Precisó que dos personas se movilizaban en el auto y que no alcanzó a identificar la marca o la patente del vehículo.
Frente a la inexistencia de datos concretos sobre los sospechosos, la víctima y su padre se pusieron en contacto con agentes
policiales amigos para recorrer la zona y ver si podían dar con algún testigo. De igual modo, decidieron hacer público el hecho para advertir a las jóvenes que circulan por el sitio que, en determinados momentos, no tiene movimiento de personas.
Denuncia Búsqueda de posibles testigos El hecho, que tuvo como víctima a la adolescente de 16 años, se desarrolló alrededor de las 20:15. En ese momento, no había nadie en la calle y la joven utiliza generalmente ese recorrido para llegar más rápido a su casa. Su padre puntualizó que iban a avanzar con una denuncia, aunque querían reunir algún elemento de prueba concreto. "Iban a revisar unas cámaras (de seguridad)", explicó, con el fin de comprobar si registraron el paso del auto blanco.
El vecino comentó lo sucedido a efectivos policiales amigos y juntos recorrieron la zona para ver si daban con algún testigo. La adolescente no pudo ver al vecino que la ayudó con sus gritos, porque inmediatamente corrió para ponerse a salvo.