El gobierno rionegrino hará una millonaria inversión para concluir unas 3000 viviendas, que ya se encuentran en ejecución pero casi todas están paralizadas. La Legislatura aprobó ayer el proyecto que prevé la rescisión de contratos entre los gobiernos municipales y el gobierno nacional por el programa Techo Digno. Con esta norma, la Provincia podrá concluir los trabajos pendientes que los municipios no están en condiciones financieras de afrontar.
En distintas ciudades había casas en marcha, pero con un futuro incierto debido al reajuste de precios necesario para la conclusión. Esa situación también afecta a viviendas de otros planes federales, que se ejecutaban a través del IPPV, por lo que se llegó a un acuerdo similar, pero sin la intervención de la Legislatura.
La ley sancionada ayer permite desvincular a los municipios de los trabajos y la diferencia de precios será asumida por el Estado rionegrino. La cifra a invertir no está definida, ya que hay unidades casi terminadas y otras que no llegan al 50% de obra.
El legislador oficialista Alejando Palmieri afirmó: “Estamos dando un paso para reactivar y construir unas 3000 viviendas, lo que implica convocar a unos 4500 obreros de la construcción”.
Por otro lado, el ex ministro de Hacienda valoró que sea el IPPV el organismo que vuelva a controlar la ejecución de las obras y critició al jefe comunal de Roca, Martín Soria, por no sumarse al acuerdo. “No podemos ayudar a quien no se deja ayudar. Está demostrado que cuando la política mete la cola las instituciones y los resultados suelen ser malos, sobre todo para la gente”.