El conflicto policial continúa en medio de denuncias por presiones y amenazas y críticas de las autoridades. La jefatura de la fuerza pública relativizó el impacto de la medida, pero en algunas comisarías hubo retención de tareas. Retirados y familiares de los agentes realizaron manfiestaciones en Cipolletti y Bariloche, a la espera de una convocatoria al diálogo.
La protesta, que comenzó con el reclamo de los retirados por el pago de la zona desfavorable, se trasladó a los agentes activos. En la Regional Segunda hubo una retención de tareas que provocó amenaza de sanciones por parte de uno de los jefes, pero no detuvo la medida. Poco a poco, se fueron sumando diferentes comisarías.
"El reclamo es por un sueldo digno, porque nos dejen de pagar cifras en negro en los recibos de sueldos y por mejores condiciones laborales, móviles y comisarias en total abandono", detallaron los policías que están protestando. Este fin de semana hubo retención de tareas por la noche, lo que resiente las tareas de prevención delictiva.
En Cipolletti y Bariloche se realizaron protestas públicas. En la ciudad, no hubo conflictos. Familiares de los policías se manifestaron en reclamo de aumento salarial frente a la Comisaría Cuarta, en cuyo edificio funciona la Regional Quinta.
En Bariloche, en tanto, hubo un encontronazo entre manifestantes y vecinos. Los policías se concentraron en el Centro Cívico mientras a pocos metros maestros chocolateros trabajaban sobre la barra de chocolate más larga del mundo, una tradición de la Fiesta del Chocolate.
Efectivos de distintas partes de la provincia llegaron a la ciuda andina durante el feriado de Semana Santa para hacer más nutrida la protesta. Con una fogata encendida, pancartas y carteles en toda la plaza y el sonido de bombos y redoblantes, la “familia policial” reclamó por la presencia de la mandataria rionegrina, Arabela Carreras. Una vecina quiso apagar el fuego y le tiraron un baldazo de agua fría encima.
Su presencia espantó la participación de la gobernadora Arabela Carreras, quien solía asistir a la fiesta y recorrer junto a sus funcionarios las distintas ofertas artísticas, culturales y gastronómicas que se realizan para la ocasión.
El reclamo “queda desubicado porque están quemando gomas y el turista no entiende lo que hacen, queda patético, más allá de la justicia del reclamo, querer arruinarle la fiesta a los chicos es no pensarlo bien”, remarcó Gennuso, visiblemente molesto con el acampe de los policías retirados y familiares de activos.