La cuba más grande del mundo suma voluntades para que no abandone el predio de la ex sidrera La Victoria. Cuando su partida era inminente a comienzos de esta semana, vecinos se movilizaron para parar su desmantelamiento y el tonel de 6 metros de alto, con capacidad para producir 320 mil litros de sidra, ahora transita un impasse.
Si bien el personal que la iba a desmantelar sigue firme en el lugar, con el pasar de los días aparecen nuevas voces que presionan para que se quede en Cipolletti. La noticia, promovida por docentes de la Escuela 293, del barrio La Paz, causó tanto revuelo en la ciudad, que ya no hay fecha cierta para comenzar a desmantelarla.
Se sabe que al menos hasta el próximo jueves permanecerá intacta y en su lugar, tal como luce hace más de 40 años. Ese día, alumnos de cuarto a séptimo grado de la escuela que la puso en valor, cuando era casi tesoro escondido para la mayoría de los cipoleños, irán a conocerla.
Ayer, su directora, Mónica Gerbaldo, constató que el tonel de madera sigue en pie y de ahí se retiró con la promesa de volver mañana, a las 10, junto a la comunidad educativa que la visitará. “Hasta el jueves seguro que está porque los chicos irán a conocerla”, sostuvo la docente.
Un día después, los legisladores provinciales tratarían el proyecto de comunicación para que la cuba sea declarada patrimonio histórico y cultural de esta ciudad.
“Yo tengo fe de que su desmantelamiento se demore y los legisladores saquen adelante este proyecto. También, se me ocurre que se podría hacer un trueque: la cuba por los tres toneles de madera más pequeños que el dueño del predio pidió que queden en el lugar para ser exhibidos”, indicó.
La movida que inició a través de las redes sociales, de la que se hizo eco LM Cipolletti, incluso acercó a los actores principales de la historia que encierra la cuba.
El tonel más grande del mundo
Martín Bajda, el artesano extranjero que trabajó junto con su padre y otros expertos durante un mes para construirla, ya no está solo. Radicado en Mendoza, volvió para desarmarla y ahora comparte su nostalgia con otros protagonistas. Con uno de ellos, LM Cipolletti tuvo la oportunidad de hablar. Se trata del primer ingeniero nacido y en actividad en la zona, Hugo Rimmele.
A sus 82 años, recordó detalles únicos del tonel que diseñó y supo ver operativa en el año 1967. Es el mismo hombre involucrado en la construcción del hotel Comahue y de cientos de departamentos, en Neuquén y Cipolletti, según él mismo hace gala (ver aparte).
Confesó que la noticia lo tomó “por sorpresa y con cierta nostalgia”. Es uno de los tantos que cree e insiste en la idea de que la cuba tiene que quedar en lo que fue la sidrera La Victoria. “Sería una gran pérdida que se fuera. Podría quedar como reliquia para su exhibición. Otra igual no se puede fabricar nuevamente”, sostuvo.