La postura de Nación alarma a los chacareros

Hay impaciencia por la ayuda prometida, que aún no llegó a la región.
La reunión entre chacareros y funcionarios de primera línea del gobierno nacional que se desarrolló el jueves, antes de la visita de la presidenta Cristina Fernández a Roca, no sirvió para avanzar en soluciones a la crisis que atraviesa la principal economía de la provincia. Por el contrario, terminó calentando aún más los ánimos de los chacareros que se enfrentan, literalmente, a desaparecer de la cadena comercial. “Pararon tres veces la reunión porque los llamaban militantes de La Cámpora que decían que los teníamos frenados en un piquete. Con esa seriedad tratan los problemas de la producción”, relataron varios de los dirigentes que se entrevistaron con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el senador nacional Miguel Pichetto, entre otros. Para los fruticultores, la situación más que una anécdota es el botón de muestra de la falta de respuestas concretas a sus pedidos. 
“El diálogo que tuvimos empeora las cosas. Estamos con promesas incumplidas desde enero y ahora no quieren reconocer lo que se firmó. No pudimos hacer la cosecha y nos llaman a dialogar. Ahora quieren resucitar un muerto”, disparó Víctor Pardo, uno de los principales dirigentes de la federación. 
En muchas ciudades hay escasa voluntad de viajar a Buenos Aires para contar, una vez más, las complicaciones del sector y se empuja para salir a protestar en forma dura y prolongada sobre las rutas. En varias cámaras hubo asambleas y se espera por la reunión de comisión directiva de la federación, que será mañana por la noche. Elvio Ferraza, de la Cámara de Villa Regina, detalló: “No hubo respuestas porque en realidad lo único que querían era que liberáramos todo para el acto” de la presidenta, manifestó a revistaagrovalle.com.ar el titular de la agrupación, Elvio Ferraza. 
Más allá de la ausencia de anuncios concretos, lo que encendió la mecha de un posible tractorazo fue la marcha atrás en torno a promesas firmadas por el gobierno. En la cumbre previa al arribo de Cristina a Roca, el jefe de Gabinete invitó a los chacareros a una reunión para discutir los problemas de la producción y comercialización de peras y manzanas, pero adelantó que los 190 millones de pesos que adeuda la Nación no llegarán en el corto plazo. “Es increíble, nos dijo que eso lo había firmado un funcionario que ya no está (Jorge Capitanich) y entonces él no podía garantizar el dinero sin volver a examinar los documentos. La duda ahora es si actúan como parte de un gobierno o a título personal”, se quejó un alto directivo de la federación.
“Las cámaras siempre quisimos ir sobre lo estructural y la urgencia hace que el Gobierno ofrezca migajas, que después ni siquiera se entregan”, detalló Pardo.
Ante las quejas de la dirigencia frutícola, los funcionarios argumentaron que la plata no llegará si los chacareros no firman acuerdos de responsabilidad gremial. Sin embargo, los productores afirmaron que seguirán negándose. Aseguran que la ley propuesta genera obligaciones económicas por el personal que se presume necesario en sus chacras y no por el efectivamente contratado. 
Urgencia
El Alto Valle vivió la peor cosecha de su historia: la mitad de la fruta quedó en la planta y la exportación cayó fuertemente. Actualmente, el principal destino de la fruta regional sigue cerrado para la mayoría de los comerciantes. Brasil teme una plaga de carpocapsa y no permite la entrada de peras y manzanas.
Por eso, para acelerar una discusión real de soluciones, muchos impulsarán un tractorazo a partir de esta semana.
 
La crisis frutícola se traslada al pago de los salarios
La crisis económica que atraviesa el sector frutícola ya es imposible de disimular, y los que comenzaron a sufrirla con fuerza son los trabajadores de la cadena productiva. Hace algunas semanas las complicaciones fueron para los trabajadores de los empaques y, como ahora la actividad más fuerte pasa por el resguardo en frío, son los obreros de los frigoríficos los que no saben cuándo cobrarán sus sueldos.
Luis Troncoso, titular del sindicato del Hielo, confirmó ayer la preocupación del sector porque “el 80 por ciento” de las empresas no puede pagar los sueldos en tiempo y forma.
La escasa cantidad de fruta recolectada también afecta al empleo, ya que los frigoríficos contrataron apenas 1.000 empleados para la cosecha, de los cuales sólo 800 siguen activos en la postemporada. “Si bien es cierto que nuestros trabajadores son la menor cantidad del personal (de la cadena productiva), tenemos deficiencias para lograr cobrar. Se está viendo mes a mes, no sólo durante la cosecha como algo aislado. Ni hablar de la realización de las cargas sociales”, manifestó Troncoso a LU19.
El histórico dirigente de Stihmpra consideró que la situación frutícola es grave y aseguró que se vio reflejada en las últimas movilizaciones de los chacareros que salieron a la ruta con sus tractores el 30 de abril y el jueves. “Lo que se manifiesta es la realidad del sector”, concluyó.