"La idea es permitir la venta legal en comercios habilitados para tal fin con fuertes controles, y permitir la venta sólo a mayores de edad. También nos centraremos en educar y concientizar a los vecinos en la manipulación correcta para evitar accidentes", aseguró la presidenta del Deliberante, María Elisa Lazzaretti.
En la ciudad, entonces, poco cambiaría, ya que la venta de pirotecnia ya está fuertemente regulada y controlada. Solo se pueden vender petardos a mayores de edad, durante 17 días, cumpliendo con una serie de requisitos especiales para los comercios -depósito especial y materiales ignífugos-.
El abordaje estatal se centrará a futuro en evitar la comercialización de productos clandestinos (sin aprobación del Renar) y en campañas de difusión para que no haya accidentes.
Lazzaretti confirmó que el proyecto de ordenanza dio un giro grande, ya que en un primer momento se habló de prohibir la venta y el uso, pero con las experiencias de los municipios que intentaron llevar a cabo restricciones similares no dieron resultados. En gran parte, el fracaso se debe a que es fácil comprar los cohetes pese al veto: Neuquén prohibió y eso hizo crecer el negocio de la pólvora en Cipolletti.
De la promesa a la marcha atrás
"Nos comprometemos a tratar la prohibición", dijo el intendente Tortoriello en diciembre, ante las quejas por pirotecnia.
Los mayoristas se quejaron e, insólitamente, se pensó en permitir la venta, pero no el uso.
Finalmente, se reconoció que no habrá veto sino "fuertes controles".