Aued aseguró al sitio Noticias de Oro que “el olfato policial” hizo que las averiguaciones fueran más a fondo, durante un simple control en un taller mecánico. Allí se había dejado el auto para ser arreglado. Así, pudo comprobarse que la patente no coincidía con el código de cristales que detalla el Suzuky Fun modelo 2004.
Por la irregularidad, el vehículo fue incautado, aunque no hay detenidos por el robo.
Los controles en talleres mecánicos y locales que venden autopartes son reclamados permanente por las víctimas de robos, tanto a la Policía como a la Justicia. Así, se podría desarticular a quienes comercializan los vehículos. En Cipolletti, por caso, los agentes del Anai Mapu descubrieron el año pasado una casa en la que eran guardados casi todos los rodados que se sustraían en Neuquén.
En el depósito de la comisaría de Fernández Oro ya hay tres autos retenidos. Los mismos fueron robados en la región y sus dueños esperan que la Justicia, tras los trámites reglamentarios, se los devuelva.