La planta de tratamiento de líquidos cloacales de Cipolletti desecha efluentes que están por encima del límite permitido de demanda bioquímica de oxigeno (DBO), es decir que la contaminación del río Negro continúa por el "problema estructural del funcionamiento de la planta", según expresó el legislador Luis Bardeggia, quien encargó el estudio bioquímico de los líquidos.
El análisis fue realizado el 3 de diciembre y determinó que la presencia de materia orgánica está por encima de los límites permitidos. El informe sostiene que el nivel es de 110 mg/l cuando el tope es de 50 mg/l. "Por eso vamos a pedir que además de los estudios que realiza la empresa ARSA, algún ente público, que puede ser una universidad, lleve adelante una especie de auditoría, para saber qué es lo que estamos tirando al río", dijo el parlamentario, quien aseguró que "ARSA tiene dos estudios que dan por debajo del límite de DBO, pero uno de diciembre en el que se superan los 50mg/l".
Bardeggia cuestionó que "esto nos demuestra que el problema de la planta es estructural y operativo. Tenemos informes que nos afirman que este tipo de plantas son obsoletas e inadecuadas para una población como la de nuestra ciudad. Si a esto le agregamos la inadecuada ubicación, porque se encuentra a 30 metros del barrio Puente de Madera, nos encontramos frente a un panorama que seguirá generando conflictos".
El legislador criticó que durante el 2009 "visité la planta en varias ocasiones y nunca pude ver a los 11 aireadores funcionando, tal como lo preveía el proyecto de obra, por eso pedimos el estudio". Por otro lado, aseguró que "funcionando con 4 ó 5 aireadores el tratamiento de las aguas es absolutamente deficiente, pero lamentablemente hemos podido observar que trabajando casi al 100% aún persisten los problemas de contaminación".