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La odisea de acceder a una guardia de pediatría

El hospital es el único que mantiene el servicio las 24 horas.
Guadalupe Maqueda
maquedag@lmneuquen.com.ar
 
Si tu hijo se enferma y necesitás que un pediatra lo vea de urgencia, estás en problemas. Lograr que un profesional lo atienda por guardia, en Cipolletti, se ha convertido en una misión casi imposible que pone en riesgo un derecho tan elemental como la salud de los niños. Hace un tiempo, las clínicas privadas de esta ciudad, como el Sanatorio Río Negro y el Policlínico Modelo, no brindan este servicio para asistir la demanda infantil, sin ofrecer mayores explicaciones ni alternativas a los pacientes.
Por alguna razón que se desconoce, la guardia pediátrica del hospital local es la única que resiste en la trinchera las 24 horas, los 365 días del año, con dos médicos para atender tanto la demanda de pacientes internados como las consultas externas. La titánica tarea de estos profesionales se sostiene, pero con dificultades.
“Estamos saturados, con dos médicos se nos complica bastante la atención. Sobre todo, después de las 20, cuando cierran los consultorios; y en esta época del año, por la cantidad de cuadros respiratorios que tenemos”, reconoció la directora del establecimiento asistencial, María Luz Riera. 
A falta de guardias en el sector privado, la pediatra Andrea Vélez, que presta servicio en el hospital local, advirtió que llegan muchos pacientes con obra social después de “dar vueltas por todos lados”. 
“Los recibimos igual, porque el hospital no puede rechazarlos. Pero estamos sobrecargados”, añadió (ver aparte).
Hace pocos días, una madre tuvo que lamentar que su pequeño, de un año y diez meses, volara de fiebre, y en el Sanatorio Río Negro no lo quisieran atender. Al cabo de varias horas, el niño fue recibido por un médico clínico del Policlínico Modelo, cuando ya no respiraba. Terminó internado, en terapia intensiva, con una secuela nerviosa que lo hace propenso a sufrir convulsiones y taquicardias. 
En diálogo con LM Cipolletti, su madre, Belén Olguín, dijo que ya hizo la denuncia penal en la Comisaría 32, contra el Sanatorio Río Negro y su gerente, por abandono de persona (ver aparte).
Preocupados y ocupados en la atención pediátrica, los médicos del hospital plantearon el problema hace más de un mes y la directora de la institución reiteró el reclamo cuando en agosto participó de una reunión con todos los directores de hospitales de la provincia y al ministro de Salud Luis Fabián Zgaib. 
“Planteamos la situación y pedimos que averigüe que está pasando con las clínicas privadas, que dejaron de tener guardia pediátrica”, contó Riera.
Advirtió que a raíz de la falta de guardias externas en el sector privado, en el hospital aumentaron las consultas pediátricas “un tercio más, por lo menos”, y comentó que esta problemática también se está viendo en Neuquén y Roca.
“Viene gente que normalmente no consulta en el hospital, con coberturas médicas muy importantes”, añadió la profesional.
Riera dijo que desconoce el motivo por el cual las clínicas privadas que prestaban este servicio dejaron de hacerlo; y confesó que le resulta “extraño, porque nunca antes había pasado”. Muy por el contrario, recordó que trabajaban de forma coordinada para hacer internaciones, por ejemplo, con el Sanatorio Río Negro.
Olguin, la madre que reclamó atención para su hijo hasta verlo internado, hizo correr la voz en las redes sociales y no menos de 600 personas compartieron su relato. “Es indignante lo que pasó, que la gente no se calle, yo sé que ha muchos les pasa y espero que todo esto sirva para que se haga algo”, concluyó.
 
 
Atención
Un solo médico para dos servicios
Respecto de los motivos por los cuales el sector privado no realiza más guardias pediátricas, la especialista Andrea Vélez dijo que, al parecer, es por falta de profesionales. “Esto se arregla con dinero, si no pagan bien la guardia, no habrá médicos que quieran hacerlas”, indicó la profesional. Más allá del factor económico, confirmó que “es una obligación de las clínicas privadas hacer guardia, que tienen que arreglar con las obras sociales”. Según aseguran muchos padres que han concurrido a las instituciones privadas, el mismo profesional debe cuidar a los niños internados y recién nacidos y a los que llegan a la guardia por lo que los recepcionistas les recomiendan ir a otro lado. 
 
 
Una madre exige que investiguen a médicos por abandono de persona
La evitable situación que atravesó la vecina Belén Olguín con su nene de un año y diez meses comenzó el viernes 4. Cerca de las 11, se dirigió al Sanatorio Río Negro para que un pediatra viera a su hijo porque volaba de fiebre. La secretaria que la atendió por guardia le dijo que había demora porque el profesional se encontraba en el sector de neonatología. 
De acuerdo a su relato, esperó dos horas y media hasta que vio salir al profesional que supuestamente tenía que atender a su niño. Consultó de nuevo a la secretaria, y esta le dijo que tenía que esperar al médico que lo iba a relevar en la guardia. 
Como su hijo volaba de fiebre, optó por volver a su casa para darle un baño y ponerle paños fríos en la cabeza. Luego, contó que regresó a la clínica con la expectativa de que ahora sí lo asistieran. Para esto, ya eran casi las 15, y la secretaria le dijo que no había pediatra. Pidió por un clínico y la respuesta fue otra negativa. Entonces decidió ir al Policlínico Modelo, el otro centro asistencial privado que debe atender niños. 
“Cerca de la calle Teniente Ibáñez dejó de respirar y empezó con convulsiones. Llegamos de urgencia y me lo internaron con oxígeno. Lo pudieron estabilizar y quedó en terapia intensiva. Los estudios que le hicieron indican que quedó con una secuela nerviosa, propenso a sufrir convulsiones y taquicardia”, relató la mujer. 
Ese mismo día, cerca de las 22:30, le dieron el alta y pudo irse a casa con su bebé. Dijo que intentó hablar del asunto con el gerente y que no la atendió. Más grande fue su malestar cuando se enteró que al momento del hecho se encontraba el pediatra de cabecera y le dijeron que no. Por eso, el lunes pasado decidió denunciar el caso en la Comisaría 32, por abandono de persona, contra el sanatorio y su gerente. 
Aunque es la primera vez que vive una situación tan extrema, advirtió que otras veces tuvo que esperar largas horas que atendieran a su hijo o retirarse a su casa, sin haber sido asistido. Consideró que si lo hubiesen recibido en el sanatorio a tiempo, esto no pasaba y añadió: “En el Policlínico Modelo me atendieron porque llegué a los gritos y mi nene no respiraba. Allí lo atendió el médico clínico Pablo Suárez”.