ver más

La lucha de una madre por levantar su hogar

Vive en una toma con tres hijos, dos discapacitados, y una nietita. Pide ayuda.
Rosa Guajardo Jara tiene 55 años y tres hijos, dos de ellos hipoacúsicos, y una nieta de 3 años.

Vive en un rancho de la toma La Alameda y necesita la ayuda del Estado para construir una casa de material. Cansada de no tener respuestas, decidió hacer pública su situación. "Sólo quiero comprar los materiales en cuotas, nunca pedí que me regalen nada", expresó.

Hace 12 años Rosa y sus hijos conviven con la misma problemática. Viven en un rancho sufriendo frío e inundaciones constantes. En el temporal del 2014 el agua les llegó a las rodillas y perdieron lo poco que tenían, como muchos de sus vecinos del barrio ubicado al noreste de la ciudad.

En muchas ocasiones Rosa se acercó al Municipio para pedir una audiencia con el intendente de turno, pero nunca recibió respuestas. "Las veces que estuve en la Municipalidad, desde que (Alberto) Weretilneck era intendente, me pidieron muchos papeles para comprobar que era pobre", recordó.

La mujer dice que lo que está pidiendo es que a través del Estado local se le pueda facilitar la compra de materiales de construcción para levantar su casa de material, y pagarlo en cuotas.

"Nunca pedí que me regalen nada. Yo puedo pagar hasta $500 por mes, pero necesito que me ayuden a conseguir las cosas para comenzar la construcción", explicó.

A su vez, contó que una conocida que trabajaba en el Gobierno local le comentó que su pedido había sido desestimado, ya que tras la visita de trabajadores sociales se advirtió que contaban con un freezer y un microondas en su rancho y que eso los posibilita para adquirir los materiales de manera particular.

Rosa vive junto a Patricia y José, de 35 y 37 años, quienes padecen una discapacidad auditiva, por lo que no consiguen trabajo formal. Actualmente perciben una ayuda económica de $3000 mensuales por discapacidad, dinero que es aportado a los gastos cotidianos de la familia, ya que es el único ingreso del hogar.

La jefa de hogar hace changas cada tanto para contribuir con unos pesos, pero llegar a fin de mes se les hace cada día más difícil. La vivienda es sumamente precaria, levantada con cartón, chapas y nylon que pudieron recolectar del basural. La luz la obtienen gracias a una conexión clandestina en la red, con autorización de Edersa, y no tienen gas, por lo que deben cocinar y calefaccionarse con leña.

"Al actual intendente lo conozco por la televisión, porque todavía no respondió el pedido de audiencia que le hice hace tres meses", cuestionó la mujer. Mientras que señaló que desde la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia, la ex cartera de Acción Social, tampoco se acercaron con respuestas pese a que su situación es de público conocimiento.

Sin corazón
Una cruel estafa a la ilusión

Como si fuera poco el padecer de Rosa Guajardo y sus hijos, hace dos años había comenzado a pagar una cooperativa de vivienda para poder acceder finalmente a la casa propia. Pero la persona a cargo del proyecto se fugó a Chile con el dinero de los contribuyentes y la ilusión de la casa se esfumó como por arte de magia.

FRASES
"Al actual intendente lo conozco por la televisión, porque todavía no respondió el pedido de audiencia que le hice hace tres meses".
"Sólo quiero comprar los materiales para construir mi casa en cuotas. No estoy pidiendo que me regalen nada. Hasta $500 por mes puedo pagar".
Rosa Guajardo Vive en la toma La Alameda y pide ayuda para levantar su casa.