ver más

La Lista Azul del PJ no fue invitada al cónclave partidario

Emitieron un comunicado, y entre los firmantes se encuentran Rodolfo Ponce de León (General Roca), José Peletay y Eduardo González ambos de Cipolletti, Antonio Jalil (San Carlos de Bariloche) entre otros.
Cipolletti.- Integrantes de la denominada Lista Azul del PJ dijeron que no fueron invitados al “conclave” partidario que se realizó la semana pasada en General Roca. Explicaron que  “mientras algunos dirigentes declaman la unidad interna, en la práctica de todos los días, se manejan en contra de ese  objetivo, todo lo cual genera el repudio social al doble discurso políticos”, publica hoy la agencia de noticias de Río Negro ADN.
El texto completo del comunicado  firmado por Rodolfo Ponce de León  (General Roca), Diana Garrafa (Bariloche), Cesar Di Pascual (General Roca), Manuel Vera (General Roca), Nora  Sosa (Cipolletti), Eduardo González (Cipolletti, Ana Huentelaf (Viedma), Leandro Martinez (Viedma), Carlos Tolosa (General Roca), Alicia Salicioni (General Roca), José  Peletay (Cipolletti), Antonio Jalil (Bariloche), Rubén Ríos ( General Roca), dice textualmente:
“Días pasados se llevo a cabo una reunión del conocido elenco estable del Partido Justicialista. Tal como expresa la noticia, intercambiaron discursos y chicanas, relegando ideas constructivas que permitan visualizar un futuro victorioso.
Nuestro sector no fue invitado y ni siquiera le fue comunicada la existencia del mencionado conclave.- Es decir no fuimos invitados los que expresamos democráticamente nuestras posturas en la última interna, en abierta contradicción con los lineamientos que viene practicando nuestro gobierno nacional.    
“Salir a buscar aliados” parece ser la desesperada consigna del PJ rionegrino mientras en las puertas del poder oficial, partidos, sellos y aglomeraciones varias  hacen fila para ofrecerse. Es lógico.
Mientras algunos dirigentes declaman la unidad interna, en la práctica de todos los días, se manejan en contra de este necesario objetivo, todo lo cual genera el repudio social al doble discurso como especialidad de los políticos.
Encima se preguntan ¿Por qué no vienen dirigentes nacionales a las campañas?   No está claro?
Otros dirigentes salen a quemar un ataúd por semana en el Alto Valle y otros, de pista municipal, incurren en las peores prácticas, cuando se dejan sobornar por alguna cuadra de pavimento o alguna columna de alumbrado , para que con su silencio hipotequen el futuro del peronismo y de la provincia.
Así no hay victoria posible. Así, el 31% que todavía obtenemos en contiendas electorales se transformará en un “techo” y no en una plataforma de lanzamiento de un peronismo victorioso.
Mientras se reúnan  a puertas cerradas estos personajes de la política no hay triunfo posible. Si ese es el panorama dirigencial es lógico que el pueblo no se acerque al peronismo.
Los aliados están en el pueblo y no en los sellos.
Muchos peronistas de buena fe, que viven de su trabajo, que pueden aportar y colaborar en una victoria popular, son sistemáticamente desechados e ignorados por un puñado de dirigentes con estas prácticas sectarias.
Mientras eso suceda  ningún no-peronista  se acercará a esas filas. Es más: muchos peronistas tampoco.
Hacer de la inclusión una práctica, del diálogo una herramienta y del consenso interno una clave para avanzar,  es el único camino. El que no pueda hacerlo no está a la altura de la época  para recomponer un compromiso ciudadano con la política.
Nuevas y positivas actitudes serán percibidas por el conjunto social. Los sellos seguirán haciendo cola ante las puerta del poder, pero  los sectores populares percibirán cual es el rumbo  correcto para ser artífices de su propio destino.
Todos los sellos están del otro lado. El único camino es volver al pueblo y para eso  primero hay que volver al peronismo”.