Tras la recorrida, Seguel contó que hay que reparar las filtraciones del techo, las cuales, aclaró, no son resultado de una estructura deficiente, sino de la falta de mantenimiento. Después, hay que realizar un cerramiento simple y pequeño, para que las oficinas que funcionan actualmente en el CIC y la Escuela Laboral 4 sean independientes.
En un ala seguirán funcionando las oficinas de Acceso a la Justicia, el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados y una organización no gubernamental. En la otra, la institución educativa, donde existen aulas, baños que incluyen a personas con discapacidad, una puerta de acceso independiente, una cocina y un salón amplio que facilitaría el dictado de los talleres de carpintería y panificación.
Además de los arreglos, Montovio dijo que necesitan programar la mudanza. Se trata de una institución que nunca tuvo edificio propio y pasó por distintos lugares, como la casa de Alem 421, de donde tuvo que irse porque el contrato de alquiler del inmueble estaba vencido y se debían más de 100 mil pesos. Si bien los chicos terminaron el ciclo lectivo 2015 en ese lugar, todos los recursos materiales y el cuerpo docente tuvo que mudarse al CEM 152 del barrio Anai Mapu, lo que provocó el encendido rechazo de los padres.