ver más

La Justicia intervino por denuncia de Weretilneck

El enfrentamiento público entre el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente de Roca, Martín Soria, se judicializó ayer luego de que la Fiscalía 2 de Viedma abriera una investigación de oficio y el mandatario fuese citado a brindar declaración testimonial en los tribunales de la capital provincial.
Weretilneck aseguró el jueves que Soria intentó hacer negocios con el Estado. "Lo único que me vino a proponer fue hacer negocios con el gobierno provincial en el tema petrolero, en materia de juego, en la obra pública. La creatividad la puso en esas cuestiones en vez de pensar en cosas propositivas para su ciudad", expresó el titular del Ejecutivo.
La acusación pública de presuntos actos de corrupción motivó una rápida y llamativa investigación de oficio de la Fiscalía 2, a cargo de la doctora Paula Rodríguez Frandsen. En efecto, declaraciones de ese tenor ameritan el esclarecimiento judicial, aunque otros dichos altisonantes de funcionarios u opositores en tiempos recientes no habían ocasionado la misma reacción.
A pedido de los investigadores, el juez Penal Favio Igoldi convocó a Weretilneck para que brinde declaración testimonial, el lunes. En principio, la citación era para ayer mismo, pero el gobernador no se encontraba en Viedma y el trámite se postergó.
Se presume que el magistrado requerirá mayores precisiones sobre las presuntas actitudes incompatibles con la función pública del jefe comunal roquense, para poder avanzar en diligencias pertinentes.
Ayer, Weretilneck no se expresó en torno a la situación, pero sí Soria. El hijo del ex gobernador rionegrino consideró que las afirmaciones en su contra son "canallescas".
"No fui escuchado durante dos años y hoy es más grave, porque la repuesta es infame y absurda. El gobernador me ha tratado como si fuera Al Capone", manifestó el dirigente roquense.
Soria aseguró que se presentará voluntariamente a la Justicia porque fue vinculado "a negocios poco claros".

Intendentes piden mesura
Los jefes comunales del Frente para la Victoria pidieron paños fríos a Weretilneck y Soria. "Nuestros vecinos son quienes padecen las consecuencias de los enfrentamientos y de las desavenencias extremas entre los dirigentes del partido de Gobierno", les plantearon en un comunicado firmado por 24 jefes comunales aliados al oficialismo provincial, entre ellos el cipoleño Abel Baratti.
El mandatario local agregó que "es una férrea convicción la necesidad de conciliación, mesura y respeto institucional ante cualquier opinión, tanto de acuerdo como de desacuerdo. Es de suma importancia vislumbrar que la ciudadanía ha depositado su confianza en un proyecto mancomunado.