En este marco, se conoció ayer que la Justicia Federal ordenó la realización de nuevos análisis de agua y pidió la ampliación de la pericia sobre el material tóxico.
Los estudios fueron pedidos al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que se aclare si los niveles del residuo industrial encontrados durante 2015 "poseen o no capacidad contaminante" y se especifique si el impacto de esos porcentajes "resultaría perjudicial para la salud humana y el medio ambiente".
La solicitud de ampliación de la información fue hecha por la defensora Díaz, querellante en la causa, ante la alarma que generó la presencia del contaminante, incluido en el listado de la Ley 24.051 sobre los residuos capaces de poner en riesgo la salud.
Las pesquisas siguen adelante y por ello se ha programado para hoy la visita a la planta depuradora ubicada en el sector rural de La Falda, al este de Cipolletti. Es sabido que las instalaciones tratan únicamente la mitad de las aguas servidas de la ciudad debido a que todavía no se habilita el funcionamiento completo del lugar.
50% de las aguas servidas son tratadas en la depuradora.
A pesar de que está habilitada desde 2006, la planta de tratamiento de líquidos cloacales todavía no está funcionando en forma total. Por ello, desde hace 10 años se sigue contaminando a raudales el río Negro.