Los vecinos de barrio Obrero volvieron a sufrir los inconvenientes de la falta de urbanización en el asentamiento con la tormenta de lluvia y granizo de ayer. Las calles se inundaron rápidamente y en algunos casos el agua ingresó a las viviendas.
Lila Calderón, referente del barrio, expresó que los vecinos del sector quedaron aislados por varias horas hasta que el agua logró escurrir de las calles debido a la fuerte lluvia que azotó a toda la región.
"Vamos a pedir una reunión con el intendente Aníbal Tortoriello para volver a gestionar de forma urgente la urbanización del barrio. No queremos que vuelva a pasar", comentó.
Durante la lluvia de ayer las calles quedaron bajo agua rápidamente, y los pozos sépticos rebalsaron. En algunas viviendas el agua ingresó al interior.