Los bebés y niños de hasta tres años que todos los días pasan varias horas en el centro infantil del Anai Mapu no tienen seguro médico que los resguarde de accidentes. Los maestros, que tampoco cuentan con la cobertura, se enteraron de la peor manera: cuando tuvieron que llamar a una ambulancia porque un chico se cortó la pera y se lesionó una mano mientras jugaba.
El incidente ocurrió hace casi un mes, pero el viernes los papás volvieron a manifestarse porque hasta el momento la cobertura médica no está garantizada, entre otra larga lista de reclamos. “Este servicio es muy importante para nosotros, porque trabajamos y no tenemos con quien dejar a nuestros hijos, pero ahora no podemos hacerlo con tranquilidad”, aseguró Romina, una de las mamás que firmó la nota en reclamo de soluciones que se presentará ante el Municipio.
Según el relato de los papás, un nene estaba jugando y sufrió un corte debajo de la pera que le provocó una importante hemorragia, por lo que los docentes de la guardería llamaron al servicio de emergencias de una clínica privada. “La ambulancia llegó y trasladó al chico al hospital, pero cuando fueron a firmar la planilla del seguro se dieron cuenta que desde noviembre del año pasado la Municipalidad no pagaba el servicio, por lo que no había cobertura ni para los nenes, ni para los empleados”, afirmó Romina. El detalle de la denuncia consta en dos escritos que fueron presentados al Ejecutivo, junto a otros reclamo por la falta de entrega de alimentos e insumos de limpieza, pero que hasta ahora no tuvo respuesta concreta. Por eso, los papás juntan firmas e insistirán para que se regularice la situación.
El dinero que demandaron los remedios y los traslados en taxi desde el hospital fueron costeados con dinero del bolsillo de los empleados municipales, pero la situación generó gran preocupación. “El papá tenía obra social, entonces no hubo más problemas, pero yo trabajo en negro, ¿qué hubiese pasado si era mi hijo? No nos sentimos seguros. Después de la segunda nota que se envió, el Municipio dijo que ya la situación se normalizará la semana que viene, pero hasta que no lleguen los papeles no se va a saber”, dijo Romina.
Durante el último encuentro de papás, los docentes intentaron evitar que se tomaran fotografías del lugar y los familiares de los niños explicaron a LM Cipolletti que el personal “recibió presiones” desde el Ejecutivo para no adherir a sus exigencias.