Desde los productores hasta los consumidores, los precios de la canasta agrícola se multiplicaron por 5,21 veces promedio en noviembre, lo que significó una caída mensual de 13,2% en la brecha de valores. La pera y la manzana roja siguen en el podio y por encima de la media.
La mejora se debió a la reducción de las diferencias que se registraron en la pera, el zapallito, la naranja y el limón, que son los vegetales que mayor distorsión suelen presentar y este mes vieron mejorar sustancialmente la retribución que recibe el agricultor.
Los datos se desprenden del Índice de Precios en Origen y Destino que elabora la CAME para una canasta de 20 alimentos agrícolas que se consumen en fresco.
Los productos con mayor desigualdad de importes en noviembre fueron: la pera, con una brecha de 10,23 veces entre lo que cobra un productor y el precio de venta, y la manzana tuvo una brecha de 8,85 veces y quedó tercera.
Llegando a cada fin de año, los precios que les pagan a los productores por su fruta guardada en frío suele mejorar respecto de la temporada y la brecha se achica. De igual manera, aún la diferencia entre lo que paga el consumidor y lo que perciben quienes producen peras y manzanas es importante.
Por el lado de la pera, tomando el comportamiento de precios para el resto de los productos, los valores al productor escalaron 45%, de $2,0 a $2,9, mientras que los importes al cliente también subieron pero en menor medida, 6%, permitiendo reducir la desigualdad de 13,99 veces en octubre a 10,23 en noviembre.
A nivel general, la brecha se achicó porque los productores recibieron mejores pagos y la inflación se desaceleró.