Los hermanos, Cifuentes acusados de haber baleado a Blanca Rosas, declararon ayer ante el juez de feria y la secretaria penal Florencia Caruso aunque no trascendieron detalles de su versión sobre lo ocurrido el jueves en un departamento de las 200 Viviendas.
La mujer que recibió un disparo en la cabeza cuando los dos jóvenes ingresaron violentamente a su casa seguía ayer en gravísimo estado, con lesiones que serían irreversibles tras recibir un impacto de bala en la cara. Su esposo dijo públicamente que sus hijos "no tienen ninguna banda" y que los implicados no son desconocidos. "Compartían tiempo juntos, charlaban. No sé cuál fue el motivo (del enfrentamiento). Cuando al más chico los padres lo echaban de la casa, nosotros le brindábamos apoyo. Y al más grande, Blanca le compraba cosas que hacía en los talleres del Penal", manifestó a Canal 10.
Los sospechosos dieron su versión de los hechos, pero no se confirmó si reconocieron haber perpetrado el ataque o si lo negaron. Luego, regresaron a las unidades donde quedarán alojados hasta que se defina su situación judicial. A los dos se los acusó del delito de tentativa de homicidio. Hernán "El Tuerto” Cifuentes regresó al Establecimiento Penal 5 y su hermano menor fue llevado a la unidad 79.
En tanto, la víctima continúa internada en General Roca. En el último parte médico se informó que el daño que sufrió es irreversible y que habría sido producto de la pérdida de masa encefálica. El impacto fue a corta distancia y según indicaron desde la Policía el proyectil ingresó por su ojo derecho y le atravesó la cabeza. “No es un buen pronóstico”, argumentaron las fuentes consultadas.
Los detenidos fueron trasladados desde comisarías de otras localidades, mientras que en el barrio donde viven se busca calmar la situación para evitar un enfrentamiento entre familiares de la víctima y los agresores.
Para esto, la Policía puso a disposición de los Cifuentes un efectivo que custodia su casa por la noche y en la tarde lo hace un conocido de ellos. “Después del incidente surgió el rumor de que allegados a la víctima tenían intenciones de quemar el departamento de los agresores y por eso se dispuso que quedara una custodia”, comentó Julio Gutiérrez, a cargo de la Subcomisaría 79. El problema es que ambas familias viven a escasos metros. La mujer lo hacía en el tercer piso de la tira “E 19”, mientras que los detenidos en la entrada “E 16”.
Fuentes policiales informaron inicialmente que los hermanos Cifuentes y los hijos de la víctima integraban bandas opuestas y que eran rivales, algo que ayer fue desmentido por el marido de la víctima.
Este escenario desconcertó a los investigadores quienes se apoyaron en la teoría de que se trató de un enfrentamiento entre pandillas. Ahora las hipótesis apuntan a que el consumo de alcohol y de drogas pudo haber sido el disparador del trágico hecho. “Los vecinos comentaron que durante la madrugada, antes de que balearan a la mujer, se la pasaron tomando y que solían hacerlo seguido”, relató una fuente policial en base a testimonios recopilados durante la investigación.
Tragedia
La disputa comenzó alrededor de las 7 de anteayer cuando los hijos de la víctima agredieron al menor de los Cifuentes. Según informó Gutiérrez, lo golpearon en la cabeza con un elemento contundente y él en defensa propia terminó produciéndole un corte en una de las manos a Rosas, quien había intervenido en la pelea.
Tres horas después, llegó “El Tuerto” de la cárcel y su hermano le contó que había sido golpeado. Se armaron de una tumbera y corrieron al departamento de la víctima. Patearon la puerta y entraron. En ese momento, la mujer escuchó ruidos extraños y al levantarse se encontró con los agresores. Uno de ellos, se presume que habría sido el interno de la penitenciaria, efectuó un disparo a corta distancia y luego huyeron.
Los hermanos se refugiaron en la casa de la novia de uno de ellos en el barrio Managua. Poco después llegó la Policía, rodeó el lugar, y tras algunas negociaciones ambos se entregaron.
Después los efectivos rastrillaron el sector en busca del arma. La encontraron escondida detrás de un lavarropas y en el lugar del hecho se encontró el cartucho percutado. A través de peritajes se intentará determinar cuál de los herbamos efectuó el disparo.
Todas las sospechas sindican a Hernán “El Tuerto” Cifuentes como el autor. Este joven, de 25 años, se encontraba bajo el régimen de salidas transitorias cuando protagonizó el incidente. Fuentes allegadas a la investigación informaron que cuenta con varias causas en su contra, por las que se encuentra cumpliendo una condena.