El proyecto extracurricular consiste en la creación de briquetas para calefaccionar, que se construyen con desperdicios que reemplazan a la leña.
“En la zona encontramos álamo, papel de diario y fruta en mal estado. El aserrín de álamo y el papel de diario generan el material orgánico para la combustión, mientras que el jugo de fruta oficia de aglutinante para dar consistencia a la biomasa y solidificarla cuando esté seca”, contaron los docentes.
La fabricación de las briquetas es de bajo costo porque se realizan con materiales reciclados. Esta condición realza su importancia, ya que podría ser de utilidad para gran parte de la población. “La idea es que sirva para la comunidad, sería similar a la leña ecológica”, explicó Darío Albani, uno de los profesores de la escuela técnica. El objetivo de los docentes, Albani, Ramón Calveira y Gonzalo Olguín, es que el proyecto se pueda sacar de la escuela a través de charlas con los vecinos interesados.
El rol de los alumnos
En el taller de Mecánica Aplicada de cuarto año se proyectó, se construyó y se puso en práctica una maquina sencilla, utilizando un brazo de palanca. Esto fue pensado para la elaboración domiciliaria de briquetas con biomasa propia. Y los estudiantes de Mecánica Aplicada II de quinto año se encargaron de automatizar la producción a mayor escala de los ladrillos, a través de la construcción de un circuito sencillo para que pueda funcionar en barrios o tomas en los que la mayoría de las casas no cuentan con red de gas.
Albani detalló: “Este año los chicos se presentaron en la Feria de Ciencias y pasaron a la etapa provincial en Las Grutas, y tienen muchas chances de llegar al nacional. El proyecto permite a los estudiantes aproximarlos al conocimiento y difundir esta nueva alternativa renovable, ecológica y de viabilidad social”, manifestaron los profesores del Industrial cipoleño en los fundamentos de la iniciativa.